La sentencia se dictó el 9 de diciembre de 1985. Cinco de los militares acusados fueron condenados y cuatro fueron absueltos.
Jorge Rafael Videla y Emilio Massera recibieron prisión perpetua. Roberto Viola fue condenado a 17 años de prisión, Armando Lambruschini a 8 años y Orlando Agosti a 4 años y 6 meses, también con destitución. Omar Graffigna, Leopoldo Galtieri, Jorge Lami Dozo y Jorge Anaya fueron absueltos.
El tribunal consideró que las Juntas Militares habían organizado un sistema represivo ilegal que incluyó secuestros, torturas y asesinatos, y que buscó garantizar la impunidad de esos crímenes.