En 2009 el juez a cargo de la causa Arnaldo Corazza deja la causa acusando “violencia moral” por las denuncias que le hacían los organismos de DDHH por complicidad y lentitud en la causa. Asume Manuel Humberto Blanco, pero muere en 2014. La causa pasó de fiscalía en fiscalía, de fuero en fuero y la investigación estuvo en manos de la Policía Bonaerense durante el primer año y medio y después, pasó a la Policía Federal.