«En esa foto están hablando de los dibujos. Todo lo que López dibujaba tenía un sentido; no eran ficciones. Hablaban con Nilda, ella lo ayudaba a organizarse. Están muy jóvenes. Tengo un registro de él de tanta fortaleza. No tengo un registro de López fragil. Sí, me sorprendió su juventud y su vigor. Creo que nunca había ampliado esa foto. Lo siento tan fuerte que no tengo registro de su fragilidad.
Lo que nos unía era el mismo objetivo, por eso era tan potente. Todos estábamos construyendo con la certeza de que lo que hacíamos era importante y le poníamos toda la fe. Eso es lo que lo hizo fuerte. Era imposible construir algo tan sólido día a día, momento a momento, durante tantos años. Algo que después se convirtió en testimonios y después en juicios. El objetivo era tan grande que ahí depositamos mucha de la energía que nos une».
Helen Zout